Carta abierta a mis amigos de ‘Catalunya Sí que es pot’: la izquierda anti-austeridad y la Independencia de Catalunya | BOXED PRESS

Carta abierta a mis amigos de ‘Catalunya Sí que es pot’: la izquierda anti-austeridad y la Independencia de Catalunya | BOXED PRESS.

Carta abierta a mis amigos de Catalunya Sí que es pot: la izquierda anti-austeridad y la Independencia de Catalunya

Me alegra ver la formación de una coalición de izquierdas para intentar ganar las elecciones del 27S y poner el fin de la austeridad como narrativa principal en el debate electoral.

Catalunya Sí que es potSin embargo, me sorprende la repetida ambigüedad sobre la cuestión nacional catalana: cómo y cuando implementar el derecho a decidir en Catalunya, la imprecisión de aceptar un proceso constituyente catalán no subalterno al español pero sin especificar cual es el estadio final y lo que parece una oposición frontal a la independencia de parte de varios agentes de la coalición.

Muchas veces, desde la izquierda se comenta que la independencia no es más una trampa de Artur Mas y la derecha catalana y que, por tanto, la izquierda debería priorizar un cambio a nivel español.

Me gustaría dar mi opinión sobre porqué creo que por tanto por razones estratégicas como tácticas, la izquierda anti-austeridad debería apoyar claramente la independencia de Catalunya.

¿Es Artur Mas pro-austeridad? Correcto. Artur Mas es un político neoliberal que en 2010 defendía que la austeridad era positiva para Catalunya y se vanagloriaba de ser la vanguardia de la austeridad en España i en el sur europeo. Me indigna cuando CiU culpa a España de la aplicación de la austeridad y como la gente parece haber olvidado que la ley de estabilidad presupuestaria del ‘govern dels millors’ establecía unos límites de déficit público para las CCAA más restrictivos de los que exigía España, y que mientras recortaba el sector público, bajaba impuestos a los más ricos.

¿Usa Artur Mas el proceso soberanista con fines partidistas? Correcto. Artur Mas solo se sumó al soberanismo después de un 2011 con alta conflictividad social, huelga general, 15-M, rodeo del Parlament, y poco después de tener que pedir un rescate al FLA el 24 de Julio de 2012 debido a la errática política económica del ‘govern dels millors’ y cuando las encuestas de verano del 2012 le pronostican una caída electoral. Ignoro si realmente llegará hasta el final, pero me irrita que cada 2×3 amenace con liquidar el proceso si no es liderado y tutelado por él, incluso manipulando las direcciones de las entidades y enviando ultimátum a ERC.

¿Apoyar el proceso significa apoyar Artur Mas y la austeridad? Incorrecto. A pesar de lo de arriba, es evidente que existe en un proceso soberanista en Catalunya, y que éste es el resultado de la pérdida de condiciones materiales de la población debido a la austeridad y la crisis y el convencimiento de que, con un estado propio, no serían necesarios los recortes y se podría salvar el estado del bienestar.
A pesar de que dentro del sector soberanista existen (el propio Mas, Mas-Colell, Sala i Martin, Ramon Tremosa, etc.) actores que defienden la austeridad y seguramente la intentarían aplicar incluso con un estado propio, la realidad es que el hecho que el independentismo sea hoy mayoritario no es debido a causas de identidad-lengua-cultura, si no al hecho que la población identifica, con razón, la independencia con mejoras de condiciones materiales, fin de la austeridad y mantener el estado del bienestar.

Y es aquí donde la izquierda anti-austeridad tiene una clara disyuntiva: o bien rechaza la independencia porqué entre sus promotores hay actores que son pro-austeridad o bien lidera el proceso para garantizar que la austeridad será erradicada en el nuevo estado.

A no ser que existieran motivos que expliquen por qué la izquierda no debería apoyar un proceso que conllevaría a mejores materiales para la población, la izquierda debería apoyar la secesión, porqué la realidad es que existen puntos objetivos que explican como el estado propio mejoraría las condiciones materiales de la población:

  • Es innegable que existe un déficit fiscal en Catalunya que limita las posibilidades materiales del país. Si bien este ha sido una constante durante décadas, es, en un escenario de recesión, en que aumentan los apoyos a su fin, pues sin déficit fiscal serían innecesarios tantos recortes.
  • Es innegable que el Estado español no ha maximizado el potencial económico en Catalunya, el típico ejemplo del corredor Mediterráneo es suficiente, y que un estado propio sí procuraría maximizar el potencial económico. 
  • Es innegable que un estado propio daría más soberanía al pueblo catalán, aparte de una proximidad institucional que facilitaría la auditoria y el marcaje a la clase política.

Evidentemente la independencia por sí sola no es la solución final, pero la independencia por sí sola lleva elementos de mejora de las condiciones materiales frente la situación actual: fin déficit fiscal, estado propio, recuperación soberanía, proximidad institucional.

Imaginemos que, a parte de estos avances, la independencia también llevara una agenda de ruptura social claramente anti-austeridad que jubilara a la derecha catalana por una generación. ¿Ilusiones? Depende de vuestra participación.

Las diferentes velocidades del proceso de ruptura en España y en Catalunya 

Me encanta que Ada Colau sea alcaldesa de Barcelona con una narrativa clara de frenar la austeridad y priorizar la emergencia social. Apoyé, contra el criterio de mis amigos de la CUP, que se reunían las condiciones para lograr un gobierno de unidad popular en Barcelona, y así fue.

Y, como la de Ada, celebro las victorias en diferentes capitales del estado: existe realmente un potencial de ruptura que está calando y que me gustaría que Podemos, solos o en cualquier forma electoral que utilicen, lleguen al poder y terminen con la austeridad, liquiden políticas económicas recesionarias de una vez por todas e implementen políticas de crecimiento. Aún más, regeneren la política y que se empiece un proceso constituyente que cubra y formule, también, la autodeterminación para el pueblo catalán.

Lamentablemente, veo lejos que se consolide a corto plazo una mayoría de dos tercios en el Congreso de los Diputados para encarrilar esta ambiciosa agenda, que luego la mayoría de la población española la apruebe en referéndum y que luego de otra convocatoria electoral salgan otros dos tercios para culminar el proceso.

Ignoro si es que la crisis no ha impactado tanto como en Grecia para consolidar un cambio sociológico de tal magnitud, ignoro si es el monopolio de los medios de comunicación en favor del status quo, ignoro si la culpa la tiene la derrota ideológica de la izquierda española en los 80 y 90 en asumir el relato neoliberal y centralista de la derecha, ignoro si el anti-catalanismo está ya demasiado consolidado entre la población española.

No puedo cuantificar claramente las variables que, sin embargo, llegan, juntas, a una clara conclusión: no existe hoy, ni existirá a corto plazo, suficiente mayoría rupturista en España, para llevar a cabo un claro proceso de Ruptura que incluya, sin ambigüedades, el derecho de autodeterminación en Catalunya.

Entonces, aparte de la disyuntiva estratégica, tenemos un dilema táctico. O bien solo luchamos para intentar construir una marca electoral que llegue a los dos tercios (ni PP ni PSOE ni C’s aceptaran nunca la autodeterminación), o bien, paralelamente a intentar construir estos dos tercios, nos damos cuenta que el proceso de Ruptura en Catalunya está más avanzado y tiene más posibilidades de éxito.

Liberar Catalunya para Asaltar los Cielos

La suma de las tres candidaturas puede llegar al 66% de los votos. Más de dos tercios de los catalanes quieren romper con el Régimen del 78! Esto era inimaginable hace sólo 5 años.

Seamos sinceros y fieles a la realidad. Qué hay más posibilidades de éxito en los próximos 3 años:

  1. Alcanzar los dos tercios de votos españoles en doble convocatoria electoral para culminar un proceso constituyente de ruptura y que permita la autodeterminación de Catalunya.
  2. Culminar la alianza entre clases trabajadoras y medias en Catalunya para conseguir la independencia.

Si sincera y genuinamente creéis que la primera opción es más probable, soy todo oídos. Pero si en el fondo sabéis que hay más posibilidades de conseguir la segunda opción, entonces, a lo mejor, se debería de cambiar de estrategia y en lugar de hacer de la izquierda alternativa el último ligamiento a España, hacer de ella vanguardia de la nueva Catalunya. Poner la energía en un proceso constituyente en Catalunya para crear una República Independiente dónde la austeridad esté erradicada.

La independencia es irreversible e inherentemente progresista, y sería la catapulta de la transformación y la ruptura para la izquierda española y europea para crear un auténtico contra-poder periférico a la dictadura del euro.

La crisis ha abierto diferentes ventanas de oportunidad que se deberían aprovechar. Aprovechar algunas no significa descartar otras, pero no aprovechar las que más posibilidad de éxito tienen sería un trágico e imperdonable error de la izquierda. Como mínimo conseguimos la independencia, ésta, por sí sola, no sólo es progresista, sino que crearía un temblor político-jurídico-institucional que aumentaría las posibilidades de éxito de los otros movimientos rupturistas y de recuperación de soberanía en España y en Europa.

Para asaltar los cielos, primero hay que liberar Catalunya.

Constantí Segarra

boxedpress.com

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